+41765413308 energyangel@jassup.org

Tu microbiota intestinal es como un jardín interior. Los prebióticos son el abono que alimenta a las bacterias beneficiosas, los probióticos son las plantas vivas que quieres cultivar. Entender bien esta diferencia, y saber cuándo tomar cada uno, puede marcar la diferencia en tu digestión, defensas, energía e incluso en la salud de tu piel.

Qué son y cómo actúan

  • Prebióticos: fibras o compuestos no digeribles que las bacterias buenas usan como alimento. Al fermentarlos, producen ácidos grasos de cadena corta como butirato, que nutren el colon, ayudan a sellar la barrera intestinal y modulan la inflamación. La definición actualizada por expertos de ISAPP los describe como un sustrato que es utilizado selectivamente por microorganismos del huésped y confiere un beneficio para la salud. Ver la definición de ISAPP sobre prebióticos.

  • Probióticos: microorganismos vivos, administrados en cantidades adecuadas, que confieren un beneficio para la salud. Importa la cepa concreta, no solo la especie. Ver el consenso de ISAPP sobre probióticos.

Comparativa rápida

Aspecto Prebióticos Probióticos
Qué son Fibras o compuestos no digeribles que alimentan bacterias beneficiosas Microorganismos vivos con beneficios demostrados
Ejemplos Inulina, FOS, GOS, almidón resistente, pectinas, polifenoles Lactobacillus rhamnosus GG, Bifidobacterium lactis BB‑12, Saccharomyces boulardii
Alimentos clave Ajo, cebolla, puerro, espárragos, alcachofa, plátano poco maduro, avena, legumbres, cacao puro Yogur con cultivo vivo, kéfir, chucrut, kimchi, miso, tempeh, kombucha
Beneficios destacados Aumentan bifidobacterias, producen butirato, mejoran regularidad y barrera intestinal Apoyo en diarrea asociada a antibióticos, equilibrio digestivo, algunos efectos inmunes
Cuándo tomarlos A diario con comidas, de forma sostenida Con comidas para mejorar la supervivencia, separar de antibióticos 2 a 3 horas
Precauciones Gases si subes la dosis rápido, revisar si sigues dieta baja en FODMAP Cuidado en personas inmunodeprimidas, lactancia y embarazo consultar profesional

Composición cenital de una mesa de cocina con dos grupos de alimentos: a la izquierda, fuentes de prebióticos como ajo, cebolla, puerro, espárragos, alcachofa, avena y plátano verde; a la derecha, alimentos probióticos como yogur con cultivo vivo, kéfir, chucrut y kimchi en tarros de vidrio. Estética limpia y natural, luz suave de mañana.

Qué dice la evidencia en 2025

  • Diarrea asociada a antibióticos: revisiones sistemáticas y metanálisis muestran que ciertas cepas probióticas reducen el riesgo de diarrea asociada a antibióticos, especialmente en niños y también en adultos, con reducciones relativas alrededor del 35 a 50 por ciento según la cepa y la dosis. La guía de NCCIH resume estos hallazgos y matiza que la eficacia es específica de cepas.

  • Síndrome de intestino irritable y disconfort digestivo: algunos ensayos han observado mejoras leves en dolor, distensión y calidad de vida con probióticos y prebióticos seleccionados, aunque las guías clínicas piden cautela por la heterogeneidad de cepas y protocolos. El consejo práctico es probar una intervención bien elegida durante 4 a 8 semanas y reevaluar.

  • Inmunidad y salud general: los prebióticos aumentan bifidobacterias y la producción de butirato, asociado con regulación inmune y una barrera intestinal más fuerte. La definición y alcance actual se recogen en el consenso de ISAPP sobre prebióticos.

Para ampliar, te puede interesar nuestra guía sobre la importancia de la microbiota a lo largo de la vida, con recomendaciones prácticas: Why Your Gut Microbiota May Be the Most Underrated Health Asset You Have.

Cuándo tomar cada uno

Si tomas antibióticos

  • Probióticos: elige cepas con evidencia como Lactobacillus rhamnosus GG o Saccharomyces boulardii. Tómalos con comida, separados 2 a 3 horas del antibiótico, y continúa 1 a 2 semanas tras terminar el tratamiento.
  • Prebióticos: mantén la fibra de alimentos integrales si tu digestión lo permite. Si hay diarrea, prioriza hidratación, sopa clara, plátano y arroz, y reintroduce prebióticos gradualmente.

Para prevención y mantenimiento diario

  • Prebióticos de alimentos: a diario, mejor repartidos en comidas. Piensa en 1 a 2 raciones de verduras ricas en prebióticos y una porción de legumbres u avena.
  • Probióticos de alimentos: incluye 1 ración de fermentados la mayoría de días, por ejemplo yogur con cultivo vivo o kéfir.

Consulta nuestro análisis del papel del yogur en el desarrollo infantil y cómo los fermentados pueden influir en el eje intestino cerebro: El yogur y el desarrollo infantil.

Si tienes intestino irritable o sensibilidad a FODMAP

  • Empieza con prebióticos bajos en FODMAP en pequeñas cantidades, por ejemplo avena, kiwi, una cucharadita de semillas de chía, y observa respuesta.
  • Prueba probióticos con cepas estudiadas para síntomas funcionales, evaluando en 4 a 8 semanas.

En viajes, cambios de rutina o épocas de estrés

  • Añade un probiótico multi cepa o S. boulardii unos días antes y durante el viaje, junto a higiene alimentaria.
  • Refuerza con prebióticos sencillos como plátano poco maduro, frutos secos y avena.

En niños, embarazo o lactancia

  • Prioriza alimentos fermentados suaves y prebióticos de comida real. Suplementación solo con consejo profesional, especialmente en neonatos y en embarazo.

Cómo elegir un probiótico que funcione

  • Comprueba la cepa, no solo la especie, por ejemplo Lactobacillus rhamnosus GG ATCC 53103.
  • Ajusta la dosis al objetivo, muchas indicaciones se sitúan entre 1 y 10 mil millones de UFC al día, en AAD a veces más altas o con levadura probiótica.
  • Prefiere productos con caducidad clara, estabilidad documentada y conservación adecuada.
  • Revisa alérgenos y excipientes si eres sensible.
  • Evalúa en ventanas de 4 a 8 semanas y cambia si no notas beneficio.

Una lectura introductoria clara para no expertos es este resumen de Harvard sobre por qué necesitas ambos tipos de soporte: Harvard Health, prebióticos y probióticos.

Qué cantidades y con qué comida

  • Prebióticos de alimento: 25 a 30 g de fibra total al día, alcanzados con verduras, fruta, legumbres y cereales integrales. Introduce poco a poco para evitar gases.
  • Suplementos prebióticos: inulina, FOS o GOS suelen empezar en 2 a 3 g al día y subir según tolerancia.
  • Probióticos: tómalo con comida para mejorar su supervivencia gástrica. Evita bebidas muy calientes cerca de la toma.

Sinergias modernas que te interesan

  • Sinbióticos: combinan probiótico y prebiótico para favorecer la implantación. El consenso actual sobre definición y uso aparece en ISAPP, sinbióticos.
  • Postbióticos: metabolitos producidos por microbios, por ejemplo butirato, con efectos locales e inmunes. A menudo aumentan de manera natural cuando cuidas los prebióticos.

Seguridad, contraindicaciones y sentido común

  • En personas inmunodeprimidas graves, con válvulas o catéteres, los probióticos requieren supervisión médica. La levadura S. boulardii está contraindicada si hay catéter venoso por riesgo de translocación.
  • Si tienes SIBO diagnosticado, trabaja con tu profesional antes de usar prebióticos fermentables.
  • En niños pequeños, embarazo y lactancia, prioriza alimentos y consulta antes de suplementar.
  • Esto no sustituye el consejo médico. Si tienes fiebre alta, sangre en heces, pérdida de peso inexplicada o dolor intenso, consulta de inmediato.

Plan práctico de 14 días, simple y efectivo

Día 1 a 7, foco en comida real

  • Añade dos raciones diarias de verduras ricas en prebióticos, por ejemplo puerro y espárragos, más una ración de legumbres u avena.
  • Introduce un fermentado tolerable al día, por ejemplo yogur natural con cultivo vivo.
  • Hidrátate y camina tras las comidas 10 minutos para ayudar a la motilidad.

Día 8 a 14, afina y evalúa

  • Si sigues con gases, reduce la cantidad por toma y reparte más en el día.
  • Si buscas un empujón extra, prueba un probiótico con cepra y dosis claras durante 4 a 8 semanas, con comida, y registra síntomas.

Para una perspectiva de prevención y microbiota también ligada a riesgo colorrectal, te puede interesar esta revisión para profesionales con datos sobre Bifidobacterium y yogur: Cáncer colorrectal y genética, lo que todo profesional debe saber.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tomar prebióticos y probióticos a la vez? Sí, combinarlos es habitual y, bien elegidos, pueden ser sinérgicos. A esa combinación se le llama sinbiótico. Si eres sensible, empieza por uno y añade el otro después de una o dos semanas.

¿Mejor cápsula o alimentos fermentados? Los fermentados aportan variedad y nutrientes, y las cápsulas permiten dosis y cepas específicas. Para prevención, comida real más un probiótico de calidad puede ser una estrategia equilibrada.

¿Cuál es la mejor hora del día? Con comidas, normalmente desayuno o comida. Evita bebidas muy calientes alrededor de la toma de probióticos.

Tengo gases con inulina, ¿es normal? Es frecuente al inicio. Reduce la dosis, reparte durante el día y prioriza prebióticos mejor tolerados, por ejemplo avena o kiwi. Si persiste, consulta.

¿Cuánto tarda en notarse algo? Muchas personas notan cambios digestivos en 2 a 4 semanas. Cambios inmunes o de energía pueden requerir 6 a 8 semanas. Reevaluar y ajustar es clave.

¿Sirven para la piel? La piel y el intestino están conectados por vías inmunes y metabólicas. Cuidar tu microbiota puede reflejarse en una piel más calmada. Aun así, la evidencia es emergente y depende del caso.

Conclusión práctica

  • Los prebióticos alimentan a tus microbios, los probióticos son los microbios. Ambos suman cuando se usan con criterio.
  • Empieza por la base con comida real, añade fermentados, y usa suplementos solo cuando el objetivo y la cepa estén claros.
  • Evalúa durante 4 a 8 semanas, ajusta y prioriza tu tolerancia.

Para seguir profundizando en salud digestiva y bienestar integrativo, descubre artículos relacionados en nuestro blog y recibe recomendaciones útiles uniéndote a nuestro boletín. Si te inspira cuidar tu bienestar de dentro hacia fuera, explora también nuestra selección de productos y regalos conscientes en Jascotee. Te acompañamos con investigación actual, enfoques holísticos y un toque de belleza en tu rutina diaria.