Tu microbiota intestinal es como un jardín interior. Los prebióticos son el abono que alimenta a las bacterias beneficiosas, los probióticos son las plantas vivas que quieres cultivar. Entender bien esta diferencia, y saber cuándo tomar cada uno, puede marcar la diferencia en tu digestión, defensas, energía e incluso en la salud de tu piel.
Qué son y cómo actúan
-
Prebióticos: fibras o compuestos no digeribles que las bacterias buenas usan como alimento. Al fermentarlos, producen ácidos grasos de cadena corta como butirato, que nutren el colon, ayudan a sellar la barrera intestinal y modulan la inflamación. La definición actualizada por expertos de ISAPP los describe como un sustrato que es utilizado selectivamente por microorganismos del huésped y confiere un beneficio para la salud. Ver la definición de ISAPP sobre prebióticos.
-
Probióticos: microorganismos vivos, administrados en cantidades adecuadas, que confieren un beneficio para la salud. Importa la cepa concreta, no solo la especie. Ver el consenso de ISAPP sobre probióticos.
Comparativa rápida
| Aspecto | Prebióticos | Probióticos |
|---|---|---|
| Qué son | Fibras o compuestos no digeribles que alimentan bacterias beneficiosas | Microorganismos vivos con beneficios demostrados |
| Ejemplos | Inulina, FOS, GOS, almidón resistente, pectinas, polifenoles | Lactobacillus rhamnosus GG, Bifidobacterium lactis BB‑12, Saccharomyces boulardii |
| Alimentos clave | Ajo, cebolla, puerro, espárragos, alcachofa, plátano poco maduro, avena, legumbres, cacao puro | Yogur con cultivo vivo, kéfir, chucrut, kimchi, miso, tempeh, kombucha |
| Beneficios destacados | Aumentan bifidobacterias, producen butirato, mejoran regularidad y barrera intestinal | Apoyo en diarrea asociada a antibióticos, equilibrio digestivo, algunos efectos inmunes |
| Cuándo tomarlos | A diario con comidas, de forma sostenida | Con comidas para mejorar la supervivencia, separar de antibióticos 2 a 3 horas |
| Precauciones | Gases si subes la dosis rápido, revisar si sigues dieta baja en FODMAP | Cuidado en personas inmunodeprimidas, lactancia y embarazo consultar profesional |

Qué dice la evidencia en 2025
-
Diarrea asociada a antibióticos: revisiones sistemáticas y metanálisis muestran que ciertas cepas probióticas reducen el riesgo de diarrea asociada a antibióticos, especialmente en niños y también en adultos, con reducciones relativas alrededor del 35 a 50 por ciento según la cepa y la dosis. La guía de NCCIH resume estos hallazgos y matiza que la eficacia es específica de cepas.
-
Síndrome de intestino irritable y disconfort digestivo: algunos ensayos han observado mejoras leves en dolor, distensión y calidad de vida con probióticos y prebióticos seleccionados, aunque las guías clínicas piden cautela por la heterogeneidad de cepas y protocolos. El consejo práctico es probar una intervención bien elegida durante 4 a 8 semanas y reevaluar.
-
Inmunidad y salud general: los prebióticos aumentan bifidobacterias y la producción de butirato, asociado con regulación inmune y una barrera intestinal más fuerte. La definición y alcance actual se recogen en el consenso de ISAPP sobre prebióticos.
Para ampliar, te puede interesar nuestra guía sobre la importancia de la microbiota a lo largo de la vida, con recomendaciones prácticas: Why Your Gut Microbiota May Be the Most Underrated Health Asset You Have.
Cuándo tomar cada uno
Si tomas antibióticos
- Probióticos: elige cepas con evidencia como Lactobacillus rhamnosus GG o Saccharomyces boulardii. Tómalos con comida, separados 2 a 3 horas del antibiótico, y continúa 1 a 2 semanas tras terminar el tratamiento.
- Prebióticos: mantén la fibra de alimentos integrales si tu digestión lo permite. Si hay diarrea, prioriza hidratación, sopa clara, plátano y arroz, y reintroduce prebióticos gradualmente.
Para prevención y mantenimiento diario
- Prebióticos de alimentos: a diario, mejor repartidos en comidas. Piensa en 1 a 2 raciones de verduras ricas en prebióticos y una porción de legumbres u avena.
- Probióticos de alimentos: incluye 1 ración de fermentados la mayoría de días, por ejemplo yogur con cultivo vivo o kéfir.
Consulta nuestro análisis del papel del yogur en el desarrollo infantil y cómo los fermentados pueden influir en el eje intestino cerebro: El yogur y el desarrollo infantil.
Si tienes intestino irritable o sensibilidad a FODMAP
- Empieza con prebióticos bajos en FODMAP en pequeñas cantidades, por ejemplo avena, kiwi, una cucharadita de semillas de chía, y observa respuesta.
- Prueba probióticos con cepas estudiadas para síntomas funcionales, evaluando en 4 a 8 semanas.
En viajes, cambios de rutina o épocas de estrés
- Añade un probiótico multi cepa o S. boulardii unos días antes y durante el viaje, junto a higiene alimentaria.
- Refuerza con prebióticos sencillos como plátano poco maduro, frutos secos y avena.
En niños, embarazo o lactancia
- Prioriza alimentos fermentados suaves y prebióticos de comida real. Suplementación solo con consejo profesional, especialmente en neonatos y en embarazo.
Cómo elegir un probiótico que funcione
- Comprueba la cepa, no solo la especie, por ejemplo Lactobacillus rhamnosus GG ATCC 53103.
- Ajusta la dosis al objetivo, muchas indicaciones se sitúan entre 1 y 10 mil millones de UFC al día, en AAD a veces más altas o con levadura probiótica.
- Prefiere productos con caducidad clara, estabilidad documentada y conservación adecuada.
- Revisa alérgenos y excipientes si eres sensible.
- Evalúa en ventanas de 4 a 8 semanas y cambia si no notas beneficio.
Una lectura introductoria clara para no expertos es este resumen de Harvard sobre por qué necesitas ambos tipos de soporte: Harvard Health, prebióticos y probióticos.
Qué cantidades y con qué comida
- Prebióticos de alimento: 25 a 30 g de fibra total al día, alcanzados con verduras, fruta, legumbres y cereales integrales. Introduce poco a poco para evitar gases.
- Suplementos prebióticos: inulina, FOS o GOS suelen empezar en 2 a 3 g al día y subir según tolerancia.
- Probióticos: tómalo con comida para mejorar su supervivencia gástrica. Evita bebidas muy calientes cerca de la toma.
Sinergias modernas que te interesan
- Sinbióticos: combinan probiótico y prebiótico para favorecer la implantación. El consenso actual sobre definición y uso aparece en ISAPP, sinbióticos.
- Postbióticos: metabolitos producidos por microbios, por ejemplo butirato, con efectos locales e inmunes. A menudo aumentan de manera natural cuando cuidas los prebióticos.
Seguridad, contraindicaciones y sentido común
- En personas inmunodeprimidas graves, con válvulas o catéteres, los probióticos requieren supervisión médica. La levadura S. boulardii está contraindicada si hay catéter venoso por riesgo de translocación.
- Si tienes SIBO diagnosticado, trabaja con tu profesional antes de usar prebióticos fermentables.
- En niños pequeños, embarazo y lactancia, prioriza alimentos y consulta antes de suplementar.
- Esto no sustituye el consejo médico. Si tienes fiebre alta, sangre en heces, pérdida de peso inexplicada o dolor intenso, consulta de inmediato.
Plan práctico de 14 días, simple y efectivo
Día 1 a 7, foco en comida real
- Añade dos raciones diarias de verduras ricas en prebióticos, por ejemplo puerro y espárragos, más una ración de legumbres u avena.
- Introduce un fermentado tolerable al día, por ejemplo yogur natural con cultivo vivo.
- Hidrátate y camina tras las comidas 10 minutos para ayudar a la motilidad.
Día 8 a 14, afina y evalúa
- Si sigues con gases, reduce la cantidad por toma y reparte más en el día.
- Si buscas un empujón extra, prueba un probiótico con cepra y dosis claras durante 4 a 8 semanas, con comida, y registra síntomas.
Para una perspectiva de prevención y microbiota también ligada a riesgo colorrectal, te puede interesar esta revisión para profesionales con datos sobre Bifidobacterium y yogur: Cáncer colorrectal y genética, lo que todo profesional debe saber.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tomar prebióticos y probióticos a la vez? Sí, combinarlos es habitual y, bien elegidos, pueden ser sinérgicos. A esa combinación se le llama sinbiótico. Si eres sensible, empieza por uno y añade el otro después de una o dos semanas.
¿Mejor cápsula o alimentos fermentados? Los fermentados aportan variedad y nutrientes, y las cápsulas permiten dosis y cepas específicas. Para prevención, comida real más un probiótico de calidad puede ser una estrategia equilibrada.
¿Cuál es la mejor hora del día? Con comidas, normalmente desayuno o comida. Evita bebidas muy calientes alrededor de la toma de probióticos.
Tengo gases con inulina, ¿es normal? Es frecuente al inicio. Reduce la dosis, reparte durante el día y prioriza prebióticos mejor tolerados, por ejemplo avena o kiwi. Si persiste, consulta.
¿Cuánto tarda en notarse algo? Muchas personas notan cambios digestivos en 2 a 4 semanas. Cambios inmunes o de energía pueden requerir 6 a 8 semanas. Reevaluar y ajustar es clave.
¿Sirven para la piel? La piel y el intestino están conectados por vías inmunes y metabólicas. Cuidar tu microbiota puede reflejarse en una piel más calmada. Aun así, la evidencia es emergente y depende del caso.
Conclusión práctica
- Los prebióticos alimentan a tus microbios, los probióticos son los microbios. Ambos suman cuando se usan con criterio.
- Empieza por la base con comida real, añade fermentados, y usa suplementos solo cuando el objetivo y la cepa estén claros.
- Evalúa durante 4 a 8 semanas, ajusta y prioriza tu tolerancia.
Para seguir profundizando en salud digestiva y bienestar integrativo, descubre artículos relacionados en nuestro blog y recibe recomendaciones útiles uniéndote a nuestro boletín. Si te inspira cuidar tu bienestar de dentro hacia fuera, explora también nuestra selección de productos y regalos conscientes en Jascotee. Te acompañamos con investigación actual, enfoques holísticos y un toque de belleza en tu rutina diaria.