El matcha se ha convertido en un aliado popular para quienes necesitan concentración sostenida sin el “subidón y bajón” típico del café. Para empresarios y perfiles de alta responsabilidad, la pregunta práctica no es si el matcha “es saludable” en abstracto, sino cuánto tomar, a qué hora y cómo evitar efectos secundarios que arruinen el rendimiento (ansiedad, taquicardia o insomnio).
A nivel bioquímico, el matcha combina cafeína con L-teanina, un aminoácido del té que se asocia con un estado de calma atenta. La evidencia más consistente sugiere que la combinación de L-teanina + cafeína puede mejorar ciertos aspectos de la atención y el rendimiento cognitivo más que la cafeína sola en algunos contextos, especialmente en tareas que requieren foco sostenido.
Por qué el matcha puede ayudar a la concentración (sin tanta “aceleración”)
A diferencia del té infusionado, en el matcha ingieres la hoja molida. Esto implica:
- Más compuestos activos por porción (aunque varía mucho por calidad, origen y gramos usados).
- Perfil de “energía más estable” reportado por muchas personas, en parte por la presencia de L-teanina.
En términos simples:
- La cafeína tiende a aumentar alerta, velocidad de reacción y sensación de energía.
- La L-teanina se estudia por su posible efecto modulador sobre estrés percibido y “calma” subjetiva, lo que puede traducirse en menos nerviosismo para algunas personas.
Si quieres profundizar en la ciencia y en la comparación entre té verde, matcha y té negro, puedes leer también este artículo de Jascotee: Relájate o Actívate: El Té, la Bebida Perfecta.
Dosis de matcha para concentración (lo que suele funcionar en la vida real)
No existe una “dosis universal” porque el contenido de cafeína y catequinas depende del producto y de cuántos gramos uses. Aun así, para la mayoría de adultos sanos que ya toleran la cafeína, estos rangos suelen ser razonables como punto de partida.
Dosis inicial recomendada (si buscas foco sin ansiedad)
- 1 g de matcha (aproximadamente 1/2 cucharadita rasa), 1 vez al día.
- Evalúa durante 3 a 5 días: energía, foco, pulso, ansiedad, digestión y sueño.
Si lo toleras bien y necesitas más intensidad:
- 2 g de matcha (aproximadamente 1 cucharadita rasa), 1 vez al día.
Límite práctico para la mayoría (sin entrar en megadosis)
- 2 a 4 g/día, divididos en 1 o 2 tomas, suele ser el techo “operativo” para muchas personas.
Más allá de esto aumentan probabilidades de:
- Nerviosismo o taquicardia (por cafeína).
- Náuseas o irritación gástrica.
- Interferencia con el sueño.
- Exceso de catequinas si se combina con extractos o suplementos.
¿Cuánta cafeína hay en el matcha?
Como referencia general, una porción de matcha preparada con 1 a 2 g puede aportar decenas de miligramos de cafeína (la variabilidad entre marcas es grande). Si eres muy sensible, asume que el matcha “cuenta” como cafeína significativa.
Para guiarte con seguridad, las autoridades europeas consideran que en adultos sanos una ingesta de hasta 400 mg/día de cafeína no suele plantear problemas de seguridad, y en embarazo/lactancia se recomienda limitarla de forma importante. Puedes revisar el posicionamiento de la EFSA sobre cafeína aquí: EFSA, seguridad de la cafeína.
Horario ideal: cuándo tomar matcha para rendir más y dormir bien
El mejor matcha para concentración es el que no te roba el sueño. La cafeína tiene una vida media aproximada de varias horas (en muchas personas, 4 a 6, y puede ser mayor según genética, estrés, anticonceptivos, embarazo y salud hepática). Por eso, el “timing” importa.
Ventanas horarias que suelen funcionar
1) Mañana media (para trabajo profundo)
Para muchas personas, tomar matcha entre 60 y 120 minutos después de despertar ofrece buen foco sin un pico demasiado agresivo. Además, reduce el riesgo de usar cafeína como “muleta” nada más abrir los ojos.
2) Antes de un bloque de decisiones (reuniones, finanzas, estrategia)
Una toma 30 a 60 minutos antes de una tarea cognitivamente exigente suele encajar bien.
3) Evita tarde y noche (regla práctica)
Si tu prioridad es dormir, intenta no tomar matcha después de las 14:00 a 16:00, ajustando según sensibilidad. Si eres sensible o tienes insomnio, muévelo aún más temprano.
La falta de sueño destruye la concentración al día siguiente, y el coste empresarial de una mala noche (irritabilidad, peor toma de decisiones, más impulsividad) suele ser mayor que el beneficio de “aguantar” unas horas extra.
Tabla rápida: dosis y horario según objetivo
| Objetivo de enfoque | Dosis orientativa | Horario recomendado | Comentario práctico |
|---|---|---|---|
| Foco suave y estable (sin nervios) | 1 g | 60 a 120 min tras despertar | Ideal para sensibles a la cafeína |
| “Deep work” intenso (1 bloque) | 2 g | 30 a 60 min antes del bloque | No lo combines con café al inicio |
| Segunda ola de claridad (sin afectar el sueño) | 1 g | Antes de las 14:00 (aprox.) | Solo si tu sueño es estable |
| Días de alta presión (reuniones largas) | 1 g + 1 g | Mañana + mediodía temprano | Divide dosis para evitar picos |
Cómo preparar matcha para concentración (sin arruinarlo)
La preparación no es postureo, influye en tolerancia y sabor.
Temperatura del agua
- Usa agua caliente pero no hirviendo, aprox. 70 a 80 °C.
Con agua demasiado caliente, el matcha tiende a volverse más amargo. Un sabor más agradable facilita la constancia, que es lo que realmente impacta en hábitos.
¿En ayunas o con comida?
- Si tienes estómago sensible, evita tomarlo en ayunas.
- Una opción muy útil para empresarios es tomarlo después de un desayuno con proteína o junto a un snack simple.
Matcha “lento” vs “rápido”
- Matcha con agua: absorción más rápida, puede pegar más.
- Matcha tipo latte (con leche o bebida vegetal): suele ser más suave para algunas personas (aunque depende del volumen y el azúcar añadido).

Precauciones importantes (para usar matcha con cabeza)
El matcha es una herramienta, no un “hack” inocuo para todo el mundo. Estas son las precauciones más relevantes en concentración y rendimiento.
1) Ansiedad, ataques de pánico o alta reactividad al estrés
Si eres propenso a ansiedad, la cafeína puede amplificar síntomas. Señales de que debes bajar dosis o cambiar horario:
- Palpitaciones.
- Sudoración y temblor.
- Sensación de urgencia o irritabilidad.
- “Racing thoughts” (mente acelerada) sin productividad.
Estrategia prudente:
- Empieza por 1 g.
- Evita combinarlo con otros estimulantes (café, pre-entrenos, nicotina).
2) Sueño frágil o insomnio
En concentración real, el sueño manda. Si tu sueño ya está tocado:
- No uses matcha para “tapar” la deuda de sueño.
- Reduce la ventana de cafeína a la mañana.
Si te interesa un enfoque más holístico para dormir mejor (sin depender de estimulantes), Jascotee tiene una guía amplia aquí: How to Sleep Better Naturally.
3) Embarazo y lactancia
En embarazo y lactancia conviene limitar la cafeína (las recomendaciones varían por organismo, pero suelen rondar 200 mg/día). Si estás embarazada o dando el pecho:
- Consulta con tu profesional sanitario.
- Considera opciones descafeinadas o infusiones sin cafeína.
4) Anemia ferropénica o ferritina baja
El té puede reducir la absorción de hierro no hemo si lo tomas cerca de comidas ricas en hierro o de suplementos. Recomendación práctica:
- Separa el matcha de la comida principal o del hierro en suplemento por 1 a 2 horas (o más si tu caso es delicado).
5) Hipertensión, arritmias o sensibilidad cardiovascular
La cafeína puede elevar la presión arterial de forma transitoria en algunas personas y empeorar palpitaciones en otras.
- Si tienes hipertensión no controlada, arritmias o historial cardiaco, consulta antes.
- Prioriza dosis bajas y monitoriza pulso y presión.
6) Hígado y extractos de té verde (punto clave)
Una distinción importante: matcha como bebida no es lo mismo que extractos concentrados de té verde en cápsulas.
La EFSA ha evaluado riesgos de hepatotoxicidad asociados a ingestas altas de catequinas, especialmente EGCG en forma de suplemento o extracto. En general, el riesgo se concentra más en productos concentrados y en altas dosis. Fuente: EFSA, evaluación sobre catequinas del té verde.
Regla práctica:
- Evita combinar matcha con extractos de té verde o “fat burners” que contengan EGCG.
- Si notas dolor en el cuadrante superior derecho, náuseas persistentes, ictericia o fatiga intensa, suspende y consulta.
7) Contaminantes y calidad (matcha es hoja entera)
Como ingieres la hoja molida, la calidad importa.
- Prioriza marcas con análisis de terceros cuando sea posible.
- Busca trazabilidad (origen, lote) y buenas prácticas.
En la UE existen marcos regulatorios para contaminantes en alimentos (por ejemplo, normas sobre determinados contaminantes). Si quieres ver el enfoque legal general, puedes consultar EUR-Lex sobre contaminantes en alimentos.
Interacciones con medicamentos (cuando conviene pedir consejo)
Si tomas medicación crónica, especialmente para salud mental, cardiovascular o respiratoria, es prudente confirmar.
Situaciones donde tiene sentido preguntar a tu médico o farmacéutico:
- Uso de estimulantes (por TDAH) o descongestionantes, por suma de efectos.
- Tratamientos donde la cafeína puede acumularse (algunos antibióticos pueden reducir su metabolismo).
- Anticoagulantes como warfarina, ya que el té verde puede contener vitamina K y, en algunos casos, interferir con la estabilidad del INR.
Un protocolo simple de 7 días para encontrar tu “dosis de enfoque”
La mayoría de personas falla con matcha por improvisación. En empresa, improvisar energía es caro. Prueba así:
Días 1 a 3
- 1 g, solo por la mañana.
- Registra: foco (0 a 10), nerviosismo (0 a 10), latidos percibidos, productividad real (una métrica concreta), hora de sueño.
Días 4 a 7
- Si todo va bien, sube a 2 g, mantén el mismo horario.
- Si aparece ansiedad o sueño peor, vuelve a 1 g o adelanta la toma.
Este enfoque convierte el matcha en una intervención medible, no en una moda.
Matcha y concentración desde una mirada holística (sin misticismo, con coherencia)
La concentración no depende solo de un compuesto. En perfiles de alto rendimiento, la “niebla mental” suele venir de una combinación de:
- Sueño insuficiente.
- Estrés crónico y carga alostática.
- Deshidratación y mala regulación glucémica.
- Exceso de interrupciones (coste de cambio de contexto).
El matcha puede ser una palanca útil, pero funciona mejor cuando se integra en un sistema.
Si te interesa el enfoque integrativo de Jascotee y la historia detrás de esta visión (incluida la transición desde el mundo tecnológico hacia la naturopatía), puedes leer: La naturópata de medicina china que dejó el mundo tecnológico.
En resumen: la estrategia “empresarial” para usar matcha con inteligencia
- Empieza bajo (1 g) y solo por la mañana.
- Ajusta por objetivo: 2 g antes de trabajo profundo, evitando picos.
- Respeta el sueño, evita tarde si eres sensible.
- No lo combines con extractos concentrados de té verde.
- Cuida calidad y trazabilidad.
Bien usado, el matcha puede convertirse en un ritual sencillo para sostener claridad mental. Mal usado, es solo otra forma de cafeína que alimenta el ciclo de estrés e insomnio que tanto cuesta romper.